Personal

Presentación

Hola

Soy Dona Formiginha ( Doña Hormiguita en gallego) una de tantas anónimas hormiguitas que ha vivido casi siempre en uno de tantos hormigueros humanos de cemento y asfalto, llevando una vida marcada por el ritmo de un reloj y bajo las órdenes de algún jefe, realizando un trabajo que unas veces me gustaba y otras no, desde luego con el que nunca me sentí realizada.

Desde niña he adorado hacer cosas con mis propias manos, y toda mi vida las he estado haciendo aunque no fuesen las cosas que quería hacer, han sido años de preparación inconsciente para aquello en lo que quería convertirme: una artesana, alguien que toma trozos de madera y cuero y hace bolsos, propios, únicos, sencillos pero con algo diferente; otras veces zapatos, y algunas otras que se me pasan por la cabeza,  según me susurren las musas.

Han sido largos años de aprendizaje, es difícil explicar con palabras el cambio que he conseguido dar a mi vida, años de aprendizaje a todos los niveles… De despertar con el ruido del tráfico, a hacerlo con el canto de los pájaros; de salir de casa y pisar cemento y asfalto, a pisar tierra, hierba, piedrecitas; de sacar a mis gatos al parque, a verlos modorrear con el sol del atardecer subidos a un árbol; de oler humo y asfalto, a oler el campo y las flores frescas; de sentirme estresada y acelerada, a vivir equilibradamente y decidir mis propios ritmos.

Y esa misma catarsis que ha sufrido mi entorno ha sido mi catarsis personal, por fin estoy haciendo aquello que me gusta y me hace feliz, por fin puedo hacer algo en lo que  poner todo mi amor y mi alma.

Cada cosa que hago está hecha con todo el mimo del mundo, íntegramente a mano, usando un cuero curtido con procesos naturales y respetuosos con el medio ambiente, cada pieza de artesanía que fabrico tiene como objetivo trasladar a los demás el pedacito del corazón que he puesto en ella.